sábado, 28 de septiembre de 2013

La Casa de la Virgen (V). El apostolado de Duque Cornejo

 
Siguiendo con las obras realizadas en la basílica patronal granadina en el siglo XVII nos fijamos a continuación en el magnífico apostolado tallado por el imaginero y retablista de origen sevillano afincado en Granada, Pedro Duque Cornejo y Roldán. Nace en 1677, nieto del escultor Pedro Roldán, en cuyo taller se forma, y sobrino por tanto de Luisa Roldán, la Roldana, el arte de dar forma a la madera le viene de familia. Llega a Granada, donde permanecerá cinco años, en 1714 estableciendo su taller en la Calle del Candil, estrecho callejón que lleva desde el Paseo de los Tristes hasta San Juan de los Reyes. De este enclave albayzinero frente a la Alhambra salieron obras para la Catedral, la Cartuja o la Abadía del Sacromonte, y la serie que nos ocupa, 14 figuras de tamaño superior al natural que representaban al Salvador, la Virgen y los doce Apóstoles, para la Iglesia de Ntra. Sra. de las Angustias.

Como ya vimos, a este escultor se deben importantes modificaciones en la propia talla de la Virgen de las Angustias, llevadas a cabo en esos años. El apostolado se distribuyó por la nave de la iglesia colocándose sobre peanas doradas con decoración vegetal adosadas a los pilares de esta. Se cubre cada imagen con venera o concha sobre la cabeza. En origen se situaban las tallas del Salvador y la Virgen a ambos lados del altar mayor, repartiéndose los apóstoles por el resto del recinto, sin embargo la construcción de la tribuna alta sobre la puerta principal en el siglo XX provocó la alteración de esta disposición y la eliminación de los dos primeros basamentos situados a los pies de la nave, lo que provocó que se retiraran las imágenes del Salvador, cedida en la actualidad a la parroquia del mismo nombre en el Albayzín, y la de la Virgen, que pasó a otras dependencias parroquiales, y se recolocaran el resto de figuras. Esta serie es una de las obras más destacadas de la producción del escultor que destaca por la naturalidad y expresividad de los personajes, dispuesto cada uno con los atributos propios de su representación iconográfica, y por un muy logrado movimiento de sus ropajes con un volado extraordinariamente realista.

Este apostolado fue íntegramente sufragado por la hermandad de la Esclavitud de Ntra. Sra. de las Angustias, cofradía “rival” como ya vimos en anteriores entradas de la primitiva hermandad con la que surgieron numerosas disputas a lo largo del tiempo.  Para los profesores López-Guadalupe, esta pugna que llevó a ambas corporaciones a embarcarse en numerosos trabajos y donaciones con el fin de reclamar posteriormente derechos sobre el uso y disfrute del recinto sagrado tuvo como consecuencia el que hoy en día la basílica de las Angustias sea uno de los conjuntos más suntuosos del barroco andaluz.
Para saber más: recomendamos nuevamente el libro “Nuestra Señora de las Angustias y su Hermandad en la época moderna” de los Profesores Miguel Luis y Juan Jesús López-Guadalupe Muñoz, que nos ha servido para la realización de esta entrada.