jueves, 2 de enero de 2014

Día de la Toma 2014 (y II). Los Olvidados de la Toma

Expulsión de los judíos, Emilio Sala Francés (1889)
La celebración de la Toma de Granada se ha visto envuelta en la última década por la polémica de quienes quieren ver, y otros introducir, en una tradición cívica connotaciones políticas o, nada más lejos de la realidad, de intolerancia o racismo. Empeñados en hablar de vencedores y vencidos e identificados con cristianos los primeros y musulmanes los segundos, nos olvidamos de otro pueblo que también se vio afectado por las  Capitulaciones para la entrega de Granada. A la comunidad judía de Granada también  se la menciona en los acuerdos firmados en el real de Santa Fe el 28 de noviembre de 1491, y no es que saliera precisamente bien parada. Pero de ellos no se habla, son los olvidados de la Toma.
 
El pueblo español, y antes de su gestación como estado, los habitantes de los reinos que le dan origen eran siervos de su rey, esto fue así hasta que en las Cortes de Cádiz de 1812 se nos otorga el estatus de ciudadanos libres. Por tanto cuando Boabdil negocia con los Reyes Católicos la entrega de sus posesiones, no solo lo hace de sus tierras sino también de sus súbditos, musulmanes en su gran mayoría, pero también judíos, esclavos cristianos, etc. La población que quedaba de la Granada Judía,  que tantos avatares había sufrido a lo largo de los siglos anteriores, es mencionada en varios de sus setentaisiete artículos, estableciéndose que están incluidos en ella “los judíos naturales de Granada y de su Albayzin y arrabales, y los de la Alpujarra y de todos los otros lugares contenidos en estas capitulaciones”. Si bien en el texto, al igual que a los musulmanes, se les permite seguir viviendo en su fe y costumbres, se observa claramente como se les da un trato diferenciado del establecido para la población musulmana. En primer lugar se establece “que no mandarán sus altezas ni el príncipe don Juan su hijo, ni los que después dellos sucedieren, para siempre jamás, que los moros que fueren sus vasallos traigan señales en los vestidos como los traen los judíos”. La costumbre cristiana de señalar a los judíos con un distintivo amarillo no era a ajena al reino nazarí, ya en 1273, tras la muerte de Muhammad I, el Rey Alhamar, se habían promulgado normas que los obligaban a lucir sombreros o bandas identificativas.  Por otro lado también se acordó “que no permitirán sus altezas que los judíos tengan facultad ni mando sobre los moros ni sean recaudadores de ninguna renta”. Estos cargos habían sido con frecuencia ocupados en las cortes de los reinos cristianos, y en ocasiones también en la granadina, por judíos lo que era mal visto por el común de la población. Sin embargo los judíos granadinos se habrían conformado con estas nuevas restricciones apenas unos meses después cuando fray Tomás de Torquemada, entrega en nombre de la Inquisición a los Reyes Católicos el borrador del decreto de expulsión definitiva de los judíos de todos sus reinos. Este decreto “de Granada” o “de la Alhambra” como es conocido se firmó el 31 de marzo de 1492 y se hizo público el 29 del mes siguiente.
 
Con estos acontecimientos comenzó a borrarse la huella de los sefardíes en la “Granada de los judíos”. Sin embargo, 522 años después de este hecho recuperamos parte de ese legado. Coincidiendo acertadamente con el Día de la Ciudad de Granada, abre sus puertas un nuevo espacio expositivo permanente destinado a difundir la huella del pueblo judío en nuestra tierra. Se encuentra situado en el Palacio de Santa Inés, en la cuesta del mismo nombre perpendicular a la Carrera del Darro. Su nombre, que da pie al título de esta entrada, nos parece igualmente oportuno: “Palacio de los Olvidados”. Cuenta este nuevo museo con la colección privada de la familia Crespo López, que ha recopilado a lo largo de varias generaciones el material que ahora se nos ofrece. Por ello hoy estamos de enhorabuena.
Para saber más: recomendamos visitar el nuevo museo, situado en la mencionada Cuesta de Santa Inés, abierto todos los días de 10:00 a 19:00 horas. Más información en la página web del museo (VER)